La estrategia global de GWP hacia el 2020 sostiene que el desarrollo sostenible no será alcanzado sin un mundo con seguridad hídrica.
La seguridad hídrica puede definirse como la provisión confiable de agua cuantitativa y cualitativamente aceptable para la salud, la producción de bienes y servicios y los medios de subsistencia, junto con un nivel aceptable de riesgos relacionados con el agua. (Grey y Sadoff 2007 en TEC n°14 (GWP 2010).
Vivimos en un mundo cada vez más interdependiente. El impacto de las crisis económicas, financieras y naturales se propaga más rápido que nunca antes, afectando a un mayor número de personas. Cuando una parte de la economía se derrumba, puede desencadenar una reacción en cadena en todo el mundo. La crisis climática ha mostrado que nuestro planeta es un todo indivisible; la crisis alimentaria ha demostrado que una nación depende de la capacidad de las demás para producir alimentos y de las políticas de apoyo a la producción.
La seguridad hídrica se ve influida por todos estos desafíos mundiales. La crisis financiera ha restringido, en muchos países, la inversión de capital destinada al aumento de la seguridad hídrica. Las alzas recurrentes de los precios de los alimentos han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la seguridad alimentaria a nivel nacional. El cambio en los patrones climáticos ha provocado inundaciones y sequías catastróficas. La pérdida de vidas, los daños causados a los hogares y negocios, y las pérdidas económicas directas derivadas de estos desastres relacionados con el agua han tenido, además, un impacto negativo en el empleo, los servicios sociales y la infraestructura. a aumentar

Un mundo con seguridad hídrica (visión de GWP) integra la preocupación por el valor intrínseco del agua con su uso para la supervivencia y bienestar del hombre. Implica erradicar la responsabilidad fragmentada por el agua e integrar la gestión de los recursos hídricos a través de todos los sectores -finanzas, planificación, agricultura, energía, turismo, industria, educación y salud—. Esta integration es la esencia de la estrategia de GWP.
Un mundo con seguridad hídrica reduce la pobreza, promueve la educación y mejora los estándares de vida. Es un mundo en donde hay una mejor calidad de vida para todas las personas, alcanzada mediante la buena gobernanza del agua.
“Lograr la seguridad hídrica significa satisfacer las necesidades humanas, así como las de los ecosistemas. Para ello es necesario que ocurran cambios fundamentales en los valores, creencias, percepciones y posiciones políticas, no sólo en las instituciones de gestión del agua, sino también en cada una de las partes interesadas. El progreso puede llegar a ser lento y las situaciones complejas, pero no hay realmente otra alternativa para el futuro de la humanidad que un mundo con seguridad hídrica. Debemos afrontar este desafío.”
Ursula Schaefer-Preuss, Ex presidente de GWP.